La emigrante con botas (I)


Suspira desconsolada por el puente de la Expiración. El del Cachorro, pero ella nunca ha sido capillita. Pide permiso al guarda, que a la hora de la siesta tiende a echar una cabezadita dentro de su casetilla repleta de artilugios electrónicos, por lo que despierta de un sobresalto cuando ella golpea la mampara. -Pase, sin problema-, le dice el guarda. Laura Montalbán asciende entonces a la última planta accesible de la Torre Caixabank, la 37.

Desde allí puede divisar toda Sevilla, como cuando mira con curiosidad Google Maps  con un zoom alejado para conocer mejor la forma geométrica de la ciudad. Lo que no aparece en el mapa virtual son los cimientos de una nueva torre, cuya construcción ha creado polémica porque será más alta aún que la de Caixabank, perjudicando así a un edificio singular y turístico desde el día de su inauguración.

Laura Montalbán finalizó la licenciatura de Enfermería hace dos años. Desde entonces, y como ya no existe el sector público, ha dedicado su día a día a entregar y enviar currículums por toda la ciudad: escritos, en vídeo y mediante presentaciones al estilo web. Pero nada. Lo único que le queda ahora son sus amigas y su fama como capitana del equipo de fútbol de su barrio, el Deportivo Lidl.

Como último recurso, Laura ha decidido emprender la acción que está a punto de llevar a cabo. Le dan vértigo las alturas, pero su desesperación puede más. No se lo piensa. Desde la planta 37 de la Torre Caixabank coge impulso y ¡zas!.

De pronto cientos de hojas de papel color mate, que llevan incrustadas la imagen, la trayectoria académica y la experiencia de Laura Montalbán (es decir, su vida), planean por el cielo de la ciudad de Sevilla. Su única esperanza es que alguno de los ciento cincuenta currículums que ha lanzado al aire libre llegue a un destinatario con un trabajo para ella.

Y como dice el Gobierno que a quien emprende, Dios le ayuda, con esta acción Laura logrará encontrar un futuro más decente que el de ir empresa por empresa e institución tras institución buscando un sueldo que le permita vivir de realidades y no de sueños. Pero ella aún no lo sabe.

Ni si quiera es conciente de ello Habib Forcolo. Este negráceo sudafricano se encuentra en Europa porque es el único destino donde puede tratar su cáncer de mama. La operación ha ido bien, y mientras continúe en España podrá seguir medicándose como es debido. Por ello, el adinerado Forcolo ha viajado hasta Sevilla para pasar unos días de turismo antes de regresar a su hogar, el infierno.

En concreto, Habib recibe el currículum de Laura Montalbán desde el cielo cuando va arribando a la ciudad aupado en la cubierta del mastodóntico buque Piscis (gracias al dragado del río, los barcos de pasajeros pueden ascender por él hasta que los puentes inmóviles lo permiten).

Lo que aquí no se ha dicho, y creo que va siendo conveniente, es que Habib Forcolo es el marido de Nada Grkinic, la actual y única entrenadora de la selección de fútbol femenino de Lesotho. Y aunque ya pueden imaginarse lo que pasará, dejaremos la trama para el próximo (y puede que último) capítulo.

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Acerca de Angel Espínola

Periodista y Community Manager. 25 años. Con un Master de Escritura Creativa. Interesado en #Cultura, #Carnaval, #Política, #Deportes, #Literatura, #Salud, #Comunicación, #Marketing. Vivo online. @angelyespinola
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