TÓPICOS SOBRE LAS HABLAS ANDALUZAS (Y II)


Seguimos desmontando tópicos de las hablas andaluzas a raíz de lo aprendido en el  curso de Conciencia y Valoración del habla andaluza en la UNIA. Vamos con un tema muy complejo, que trato de explicar lo mejor posible.

 NOTA: Si el texto te parece largo, el vídeo de abajo contiene declaraciones de los expertos que impartieron el curso. Aunque tiene también cierta manipulación informativa.

 · Un asunto que causa bastante controversia en la población andaluza, pero que a los filólogos y sociolingüistas horroriza, es el uso del andaluz en televisión o en conferencias y lecturas públicas. A veces, los andaluces nos quejamos de que los presentadores o periodistas de Canal Sur no hablan andaluz, sino castellano (que, como ya hemos visto, es lo mismo). Esto, para los expertos, es una frivolidad.

Porque entienden que las personas de Andalucía usan las hablas andaluzas (cada cual, la suya) en situaciones de escasa distancia comunicativa. Es decir, en momentos coloquiales, cotidianos, ya sea con los amigos, o con la familia. Sin embargo, en situaciones de mayor distancia, como puede ser una conferencia o en televisión, las personas, sin darse cuenta, intentan acercarse a un español más estándar y prestigioso.

Lo hacen los andaluces, pero también lo pueden hacer, por ejemplo, los cántabros. Porque la situación lo exige, porque en ese momento la persona quiere ser entendida por todos. Las rasgos que se tienen en una charla coloquial (el ceceo, o el alargamiento de la vocal, en plan Cordobeee), acaban desapareciendo casi sin querer. Y no por ello deja de ser andaluz, o cántabro, porque al fin y al cabo ambos dialectos son parte del español. Tan español es decir mushasho como muchacho. Ya que mushasho no sólo se dice en Andalucía.

De esta forma, mientras más estudios y formación tenga una persona, más tenderá a eliminar esos rasgos propios de su territorio o clase social, en situaciones que lo requieran. En lo cotidiano, seguirá hablando como siempre.

Decir así que los andaluces tienen que hablar andaluz en televisión es absurdo. Eso sólo lleva al desprestigio del que está hablando (porque los rasgos andaluces del español están estigmatizados en la sociedad). Se vería como una vulgaridad, propio de alguien que no ha conseguido eliminar esos rasgos en situaciones de máxima distancia comunicativa. Si al gallego también se le escapa en televisión el acento con el que habla en su casa, queda igual de mal (o debería).

Además, según argüían los expertos, la reivindicación del aspecto más vulgar el andaluz (el ceceo, etc) suele utilizarse normalmente con fines nacionalistas, que sólo conducen a un mayor desprestigio en otras zonas de España. Porque no es que el andaluz hable mal, es que la persona, en esa situación concreta en que está en televisión, está hablando mal.

Pero hablar bien no tiene porque suponer olvidar por completo los rasgos del andaluz. El humorista Manu Sánchez, por ejemplo, se niega a eliminar su ceceo. Algo, por una parte, absurdo. Porque el ceceo es tan andaluz como español o sudamericano, y encima está mal visto, por lo que cae en la trampa de quedar como un paleto. Sin embargo, maneja el discurso siguiendo el modelo del español más prestigioso (el por qué se considera prestigioso no conseguí aclararlo). Manu, entonces, habla un español correcto aunque con marcas propias que pueden denotar que no tiene la formación suficiente como para desprenderse de ellas. A Buenafuente le ocurre lo mismo, sólo que los rasgos catalanes no están tan desprestigiados y se le critica menos.

Es un tema complicado de entender. Lo que defienden los expertos parece ser el hablar español, el castellano de toda la vida. Algo a priori conservador. Sin embargo, más conservador ven ellos decir en televisión frases como “aonde vas shiquilla”, arguyendo que siempre se ha dicho así y hay que salvaguardar el habla andaluza.

El problema, en suma, es que los filólogos no tienen la voz, ni tampoco el afán de divulgación, que permita romper con los tópicos y falsas creencias en que se incurren a la hora de defender el inexistente idioma andaluz.

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Acerca de Angel Espínola

Periodista y Community Manager. 25 años. Con un Master de Escritura Creativa. Interesado en #Cultura, #Carnaval, #Política, #Deportes, #Literatura, #Salud, #Comunicación, #Marketing. Vivo online. @angelyespinola
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2 respuestas a TÓPICOS SOBRE LAS HABLAS ANDALUZAS (Y II)

  1. MeluxyAP dijo:

    Hablar con su acento no le exime de ser culto, educado, formado. Llevo toda mi vida escuchando a hablar a personas inteligentes como mis padres con el acento que han tenido toda su vida. Mis hermanos son universitarios y, con modificaciones debidas a vivencias en otros lugares, también mantienen sus acentos. El modificarlo en situaciones tales como televisión o conferencias se debe tan solo a la ignorancia de creer que un acento te hace menos culto.
    Una cosa es el habla andaluza, el acento y otra muy distinta el habla coloquial. Si lee este comentario, verá que está escrito con un tono más o menos formal, sin embargo debería leerlo con el acento de su tierra, la mía, porque es como lo estoy escribiendo. Siempre me ha preocupado la corrección a la hora de hablar y sobre todo de escribir y aunque puedo llegar a ser muy bajuna en momentos coloquiales, cuando quiero soy la más culta hablando pero nunca dejo de sesear, aspirar las eses y jotas y decir ‘fatiga’ cuando la gente entiende cansancio en lugar de náuseas, aunque tenga que explicarlo.
    Llegaré al fin del mundo en la vida y no por ello dejaré de hablar como hablo. Mi acento es mi seña, mi cultura, mi identidad, una hermosa marca que indicará allá donde esté mi procedencia. Nunca me cansaré de defenderlo porque usted o aquellos que le enseñaron en el dichoso curso se equivocan, hablar andaluz no es cuestión de saber o no hacerlo de otro modo, es una herencia que debemos defender y no por independentismo, sino por hermosa y correctísima cultura.

  2. Entiendo lo que dice, y en parte estoy de acuerdo. Lo creo es que, sin darnos cuenta, ese seseo o esa aspiración la intentamos minimizar cuando hablamos en un escenario grande, donde queremos que todos nos entiendan. Es algo normal, para nada negativo. Hablar “bien” no es dejar de hablar con andaluz, porque ese acento es parte también del español. Hay más debate en la web creada por estos académicos que menciono. Pásate por ella porque no tiene ninguna intención de menospreciar el acento y las hablas andaluzas, más bien al contrario: http://grupo.us.es/ehandalucia/index.html

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