Animales de partido


Las personas nacen. Crecen. Y se politizan. Y algunas adquieren el ímpetu de        buscar un mundo mejor, de ser la voz del pueblo, desinteresados siervos de la sociedad. Y se apuntan a un partido político. Y allí mueren sus pasiones y compromisos para con este mundo.

La persona politizada, ahora es un animal de partido. De repente es corrupta, tirana, hipócrita, demagógica. Ahora siente al pueblo como siervo. Y ya no volverá a ser pueblo, ciudadano, ni si quiera tras abandonar el partido.

 Pero el político maldito no nace, se construye. “Los partidos a veces son endogámicos” dijo Rubalcaba hace unos días. Así es el sistema. El pasado julio Andrea Fabra defendió, casi entre sollozos, que su “que se jodan” no iba dirigido a los españoles, sino a la oposición. Me lo creo. Porque la lejanía del político respecto a su representado es tan pronunciada, que el odio se crea hacia el partido rival, no porque éste sea la voz de una parte del pueblo, sino porque es el rival. Y hay que sangrarlo, llevarle la contraria a toda costa. Que se jodan, cuanto más mejor. Jamás se ha de estar de acuerdo con el enemigo. Lo dice el partido, y asienten sus discípulos.

 En septiembre de 2011, Duran i Lleida discutía en el programa ‘Salvados’ con la diputada Celia Villalobos a cuenta del idioma. Pese a las cámaras, no parecían políticos sino niños peleando por un juguete. Fanáticos de lo suyo, no porque sea lo correcto para la sociedad o porque el pueblo así lo quiera, sino porque es el dogma que marcan sus partidos. En la calle, es difícil que un catalán común y una andaluza de barrio alto tengan una discusión tan acalorada a cuenta de algo, al fin y al cabo tan nimio, como la forma de hablar, ya en catalán, ya en castellano.

 Hasta los más radicales en la calle acaban envueltos en los brazos del sistema, al entrar en agrupaciones que los conducen por la vía del pensamiento único. El que dicta el partido. Comienzan entonces las mentiras, el encierro en los despachos, los discursos vacíos. Y, como lo hacen todos, también la corrupción.

 No es necesario ser político, basta con ser militante o simpatizante de un partido para convertir cada conversación en una acérrima defensa de lo propio. La discrepancia de cualquier asunto está vedada. La herejía continúa siendo pecado.

 El animal de partido no puede pararse a contemplar lo que preocupa a la población, a la gente que lo apoya, la misma a la que un día defendió a gritos en una manifestación o  con promesas en una fiesta clasista. Ya tiene suficiente ajetreo inventando patrañas que causen dolor en el seno del partido contrario. La misma labor que hace el líder ultra de un equipo de fútbol.

 No es que amen el poder, es que cuando están en él ya no pueden ver otra cosa. Lo impide el partido, pero también el guardaespaldas, los cristales tintados del coche oficial. La alabanza pelotera del director del colegio que va a inaugurar o del empresario al que va a subvencionar.

 El salón de plenos del Ayuntamiento de Sevilla, por ejemplo, es una inmensa sala con lámparas de araña, cuadros de incalculable valor y moqueta de tela fina. La persona más comprometida, la más activa del 15-M, la más recia e incorruptible, quedaría cegado ante tanta pompa. Y no podría ver al pueblo, ni si quiera al que está en la misma sala. Sólo vería a su partido y, como no, al enemigo.

 Sobran partidos, faltan políticos.

Anuncios

Acerca de Angel Espínola

Periodista y Community Manager. 25 años. Con un Master de Escritura Creativa. Interesado en #Cultura, #Carnaval, #Política, #Deportes, #Literatura, #Salud, #Comunicación, #Marketing. Vivo online. @angelyespinola
Esta entrada fue publicada en Política y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Animales de partido

  1. Aupaaaaaaa el voto en blanco computable!!! Escaños en Blanco!!! eso si dinamitaría todo esto, que es cierto. Saludos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s